QUIMIOTERAPIA: El primer chute

La primera sesión de quimioterapia es otro de los momentos difíciles de este proceso. Hace unos días una mujer a la que acompaño me decía “Joder, es que me van a poner quimio” Una frase que refleja perfectamente el miedo grande y oscuro que hay detrás una sola palabra. En la retina todos tenemos imágenes de personas que pasaron por ese proceso, y duele, claro que duele y asusta, un montón.

Si bien es cierto que cada vez conocemos más sobre cómo manejar las toxicidades, la quimioterapia sigue siendo un tratamiento duro y con muchas complicaciones, algunas muy evidentes y otras no tanto, pero difíciles igual, que pueden poner patas arriba lo que era nuestra vida hasta entonces.

En entradas anteriores hemos hablado de lo importante que es ENTENDER qué tipo de quimioterapia te han pautado y PREPARARNOS para llegar al tratamiento en la mejor de las condiciones, físicas y emocionales.

Pero ahora… vamos al día “D” El del primer “chute” como muchos lo llamáis ¿Qué me llevo? ¿qué como? ¿qué se hace? ¿con quién voy? Espero poder arrojarte un poquito de luz para que ese miedo grande y oscuro se haga pequeñito y, aunque vaya a tu lado, incluso de la mano, no colapse lo maravilloso y fuerte que eres. Este tratamiento pretende eliminar esas células cancerosas, así lo recibimos y así va a ser.

TÚ ERES ÚNICO

Eso es lo primero y más importante. Permítete sentir lo que te dé la gana. No te compares. Eres único, por lo que tus sensaciones y tus reacciones también lo son. Te puede apetecer vivirlo en intimidad, o compartirlo con todo el mundo. Puedes sentir miedo por lo desconocido, o ilusión por empezar. Quizás llegues super instruido y preparado, o quizás no quieras saber nada del tema. Es normal estar asustado, enfadado, confundido o bloqueado. No te exijas. Siente y permítete estar. Sin más. Todo lo que te comparto de aquí en adelante es sólo “por si lo necesitas” Tómatelo como un “KIT DE QUIMIOAYUDA” para utilizar si la curiosidad te lo pide. Sin más.

¿QUÉ TENGO QUE COMER?¿ME PUEDO LLEVAR COMIDA?

El tratamiento con quimioterapia tiene muchas alteraciones a nivel gastrointestinal. Las mucosas se ven muy dañadas y por esa razón podemos sufrir síntomas como náuseas, vómitos, diarreas, mucositis o disgeusia (alteración del sabor de los alimentos) Parece obvio que cuidar la alimentación para que no haya un esfuerzo extra por parte del sistema digestivo, con estrategias como el ayuno, va a ayudar. Además, existen trabajos muy interesantes que han demostrado que el ayuno durante la quimioterapia podría mejorar la respuesta tumoral en algunos tipos de cáncer.

Si no hay contraindicaciones, realizar un ayuno durante la quimioterapia es una buena estrategia; los resultados más interesantes se consiguen al realizar ayunos de 20-24 horas, a partir de las cuales re-introduciremos alimentos de protección gástrica. Durante ese tiempo, la hidratación es fundamental. Tomar agua natural o saborizada con hierbas o trozos de fruta, infusiones de jengibre, tila, menta o caldo muy ligero y colado. Si esto no te resuena ¡hay opciones! Podemos realizar una “dieta que simula el ayuno” o podemos hacer una “dieta de protección gástrica” los días pre y post quimio. Sea como sea, lo que no te recomendaría sería “darte un banquete” antes del tratamiento…. Las sensaciones luego pueden ser realmente desagradables.

Y sí, al hospital te puedes llevar (casi) lo que quieras. Si haces ayuno, ya sabes, agüita, alguna infusión o algún caldito bien colado. Si no, alimentos de muy fácil digestión: puedes hacerte unas manzanas asadas con canela de Ceylán y yogur de coco, una tortilla francesa con un poco de aguacate machacado, un caldito de huesos con un huevo cocido desmenuzado, un puré de boniato con unas nueces picadas y chocolate negro rallado, … ¡Ah! Te recomiendo no llevar tu comida o bebida favorita ya que, muy probablemente, cuando acabe todo esto la odiarás (y sería una pena que eso pasara)

¿TENGO QUE HACER EJERCICIO JUSTO ANTES?

En los últimos años se está estudiando el efecto del ejercicio (sobre todo cardiovascular) 24 horas antes de la administración de quimioterapia, o sea, el día “D-1” De momento, la evidencia es todavía muy limitada pero los resultados son muy prometedores. En personas, se han hecho estudios con un tipo de quimio (doxorrubicina) y su efecto protector sobre la cardiotoxicidad (haciendo 30 minutos de cinta 24horas antes de cada ciclo) En ratones, los ensayos realizados con sesiones de ejercicio horas o minutos antes del tratamiento muestran que se podría ver una mejora en la eficacia de la quimioterapia, ya que la oxigenación que produce el ejercicio podría facilitar la llegada de los fármacos al tumor.

Entonces ¿tengo que hacer ejercicio justo antes de la quimioterapia? Con lo que sabemos a día de hoy, lo imprescindible sería llegar al tratamiento en nuestra mejor forma física (nota mental: el mejor momento para empezar a hacer ejercicio es hoy) Para recomendar de forma universal una sesión de ejercicio cardiovascular 24horas antes de la quimio, deberíamos tener claras las dosis, intensidad y tipos de esquemas de quimio (algo que llegará, seguro) Si no hay riesgos ni contraindicaciones, te sientes bien y la práctica te resuena, adelante, hazlo. Si tienes mucha fatiga y esto va a provocarte un estrés adicional, no lo hagas, prioriza el descanso, la nutrición y la calma. Durante el tratamiento con quimio lo importante es adaptar siempre el ejercicio a ti y a los momentos por los que vas a ir pasando, sin estrés y con cuidado.  

¿QUÉ ME PONGO DE ROPA?

Aunque hay muchas vías de administración, la quimioterapia se suele poner en el Hospital de Día, en sillones dispuestos en salas individuales o grandes, compartidas con muchas otras personas recibiendo el tratamiento. Es importante que vayas con ropa cómoda ya que algunos tratamientos pueden durar muchas horas. Recuerda que la infusión se hará por vía en el brazo, por PICC o por PORT-A-CATH, así que lleva ropa que te permita descubrir la zona sin incomodidades.

Si tienes una “manta favorita” llévatela, a veces son salas frías y da mucho gustito acurrucarte en tu ropa, con tu olor, para una siesta más que merecida.

¿PUEDO IR ACOMPAÑADO?

Sí. De todas formas, las normativas van cambiando en función del centro y de la época del año. La situación que va condicionar las reglas de acompañamiento suele ir relacionada con temas de “pandemias víricas” Si estamos en una época del año con altas tasas de gripe o gastroenteritis, por ejemplo, sería normal que el Hospital aplicara restricciones a las salas donde se administran las quimioterapias. Recordad que el tratamiento suele provocar neutropenia y muchos pacientes se quedan muy expuestos a infecciones que no interesan. Por lo que, por el cuidado de todos, si tu familiar o acompañante tiene gripe, quizás no es la mejor opción para estar contigo durante el tratamiento (hay que cuidar también a las personas que están en el resto de sillones)

Personal y emocionalmente, creo que estar con alguien querido que te dé la mano cuando el gotero empieza consuela muchísimo. Si por tus circunstancias o tu propia decisión vas solo, también está bien, pero no te hagas el valiente si por dentro estás gritando un abracico… en oncología el personal sanitario tiene “ángel” No escondas tu vulnerabilidad y pide, sin vergüenza, unos minutos de compañía y brazos. Te hará muy bien.

¿QUÉ ME LLEVO?

Poca cosa. Menos es más. Lo imprescindible yo diría que es bebida para estar bien hidratado y algo de comer si no realizas ayuno (arriba de doy ideas) – aunque esto dependerá mucho de la duración de tu tratamiento (no es lo mismo que tarde 1 hora, que 10) A partir de aquí, algunas otras ideas/propuestas que pueden ayudarte de diferentes formas:

  • Auriculares: aprovecha para escuchar tu música favorita (yo me hice una PlayList con “música de alta vibración” para mantenerme conectada con la calma, la positividad y la espiritualidad), podcasts interesantes que nunca tienes tiempo de escuchar o meditaciones que podrás hacer mientras el tratamiento hace su trabajo
  • Pasatiempos o mandalas para colorear: a mí me parece que entretienen mucho sin necesidad de estar super concentrado (es muy probable que la pre-medicación te dé sueño y te deje ko técnico y productivo… dormir durante la quimio está muy bien también)
  • Aromaterapia: puedes prepararte una mezcla de un aceite vegetal (de almendras dulces, de nuez de albaricoque, …) y unas gotas de un aceite esencial que te ayude a manejar algunos síntomas durante el tratamiento. Lleva un bote en tu bolso y aplica unas gotas de la mezcla en el plexo solar y en la cara interna de las muñecas, inhalando varias veces al día. Limón, jengibre y menta para las náuseas. Mandarina, manzanilla y lavanda para la ansiedad. Limón, mejorana y ravintsara para las defensas. Es muy importante que los productos que utilices para la mezcla sean de calidad óptima
  • Crioterapia: puede ayudar en algunos casos concretos, pero no te agobies, porque no es cómodo ni fácil, así que piénsalo y pregunta si finalmente decides hacer crioterapia durante tu tratamiento. Todas las opciones están contraindicadas en personas con intolerancia o alta sensibilidad al frío. Te cuento muy muy resumidamente algunas indicaciones:
    • Crioterapia oral para evitar la mucositis (inflamación de la mucosa de la boca): se hace chupando unos hielos durante 30 minutos justo al inicio de la administración de la quimioterapia con 5-FU (muy usada en cáncer colorrectal, estómago, cabeza y cuello, esófago) o Melfalán en dosis altas (usada en trasplante autólogo de médula ósea) Esta medida está contraindicada en quimioterapias con Oxaliplatino
    • Enfriamiento del cuero cabelludo para evitar la alopecia: se aplica un sistema de enfriamiento con gorros de hielo antes, durante y después de la infusión. El objetivo es reducir la probabilidad y severidad de la alopecia, pero no garantiza la “0 caída” del cabello. Hay que tener en cuenta que en algunos esquemas de quimio no se han visto resultados (ejemplo: taxanos + antraciclinas) y que en cánceres hematológicos (leucemias, linfomas o mielomas) estaría contraindicado
    • Crioterapia en manos y pies para neuropatías (hormigueos, entumecimiento, pérdida de sensibilidad): algunas quimioterapias provocan este tipo de toxicidad de forma frecuente (como el Paclitaxel o Docetaxel) Aunque la crioterapia es una estrategia prometedora, todavía no tiene resultados homogéneos claros que nos permitan recomendarla siempre. Para hacerlo, se aplican unos guantes y calcetines congelados/fríos mientras dura el tratamiento

¿QUÉ VOY A SENTIR DURANTE EL TRATAMIENTO?

Generalmente durante el tratamiento no vas a tener muchas sensaciones (físicas) La quimio “no duele” como tal.

Algunos fármacos pueden provocar reacciones alérgicas inmediatas, sin embargo y como suelen ser habituales, antes de la administración nos preparan con pre-medicación (antiinflamatorios, antihistamínicos, corticoides, antieméticos …) para evitar que esto ocurra. En cualquier caso, si pasa, el equipo sanitario estará vigilando para actuar de forma inmediata.

Algunos esquemas sí producen sensaciones nauseabundas durante el tratamiento. Respira de forma calmada, inhala unos aceites esenciales y avisa al personal sanitario, pasará.

Recuerda que puedes levantarte y pasear, a veces es todo lo que necesitas para aliviar esas sensaciones iniciales que puedes tener mientras la quimio hace su trabajo.

¿PUEDO HACER VIDA NORMAL CUANDO TERMINE?

Sí. Pero sí te recomiendo prestar atención a tu cuerpo, físico, emocional y espiritual, y actuar según sientas. No te fuerces ni te obligues a sentir. Obsérvate y actúa desde el principio del autocuidado. Puedes necesitar tumbarte, dar un paseo al aire libre, darte un baño en el mar o hacer una clase de yoga. Todo vale. Lo importante es hacerlo escuchando tus necesidades y evitando estresar al cuerpo por encima de sus posibilidades (no es el momento) – como pequeña nota: sí ayuda siempre mantener la hidratación, tomar alimentos que ayuden a detoxificar el hígado (como caldo de huesos, batidos verdes con limón, pepino y perejil o cilantro), hacer un baño con sales de magnesio (sales de Epson) o incluso la sauna seca (si no está contraindicada) a partir de 7 días de la infusión de quimioterapia. 

Espero que estas recomendaciones te ayuden a afrontar tu primera quimioterapia de forma más calmada; no tengas miedo a preguntar, de verdad que es humano. Estamos en un momento en el que parece que debemos saber de todo, pero qué bonito es dejarse guiar por gente buena y profesional que nos acompañe en procesos duros. Recuerda: todo vale, lo único importante ahora eres tú y que todo lo que ocurra a tu alrededor durante este proceso esté hecho para tu cuidado. Físico, emocional y espiritual.

¡Suerte y al lío! Te abrazo muy fuerte

¿Quieres que te ayude en tu proceso?

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