QUIMIOTERAPIA: Prepararnos

En este segundo mini-capítulo te cuento sobre la importancia de llegar preparado al primer ciclo de quimioterapia. En ocasiones no es posible, hay diagnósticos que nos obligan a quedarnos en el hospital para iniciar el tratamiento de forma urgente (en leucemias agudas, por ejemplo), sin embargo, la mayoría de las veces, desde la sugerencia del tratamiento por parte del equipo médico y el inicio del mismo pueden pasar varios días o varias semanas. Un tiempo de ventaja para prepararnos, un tiempo de enorme valor, porque llegar “en forma” al primer ciclo puede marcar la diferencia en dos aspectos fundamentales: tu calidad de vida y el éxito del tratamiento.

Soy consciente de lo complicado que es en ese momento de ruido mental pensar en algo más que el miedo que produce la incertidumbre. Créeme que lo sé. Pero si estás aquí, leyéndome, es que sientes al menos curiosidad por saber ¡Felicidades! De corazón. Tenemos evidencia más que de sobra para insistir. Como si de una maratón se tratara. El éxito al final del tratamiento dependerá, en gran parte, de cuán fértil, fuerte y limpio llegue tu terreno a la línea de salida.  

TU ESTADO NUTRICIONAL

“Cuanto mejor sea, menos toxicidad y mejor pronóstico”

Hay veces que llevamos años con una anemia que no logramos mejorar, unos niveles de Vitamina D por los subsuelos o de homocisteína por las nubes. Empezar así un ciclo de quimioterapia es complejo, desde el primer ciclo las sensaciones pueden ser desagradables e irse complicado a medida que avance el tratamiento. En este sentido, te recomiendo hablar con tu oncólogo/hematólogo/médico de cabecera para solicitar una analítica completa donde se miren algunos parámetros clave, de modo que puedan corregirse los posibles déficits desde el minuto 0 (con cambios en la alimentación y con medicación/suplementación específica)

Algunos parámetros importantes: Vitamina D, PTH, Vitamina B12, Ácido fólico, Ferritina, Hierro sérico, Magnesio, Zinc, Selenio, Cobre, Vitamina C, Vitamina A, Vitamina E, LDH, PCR ultrasensible, GGT, Fibrinógeno, Homocisteína

TU COMPOSICIÓN CORPORAL

Prevenir la desnutrición proteica y corregir la obesidad sarcopénica

El 50% de las personas con cáncer presentan un estado de desnutrición moderada o severa en el momento del diagnóstico. Es muy importante realizar una valoración nutricional lo antes posible para identificar riesgos y actuar en consecuencia. Tanto la desnutrición proteica (que se caracteriza por una pérdida importante de peso) como la obesidad sarcopénica (exceso de masa grasa y poco músculo) son factores de riesgo importantes durante el tratamiento con quimioterapia, de ahí la importancia de identificarlos y revertirlos lo antes posible. Céntrate en asegurar un buen aporte de proteína y energía (kcal) según tus necesidades, en hacer ejercicio adaptado y en organizar rutinas que eviten seguir perdiendo músculo.

Buscamos que tu cuerpo llegue nutrido, estable y con fuerza para sostener lo que viene.

TU FUERZA MUSCULAR

Nunca nunca nunca es tarde para empezar

Si tuviera que escoger una única estrategia física para apoyar al tratamiento con quimioterapia, sería, sin duda alguna, el ejercicio físico. Y sería, sin duda alguna, un diseño a medida para mejorar la fuerza muscular. Todo lo que empieces a hacer, suma. No necesitas grandes inversiones, ni siquiera salir de casa. Empezar a hacer ejercicio con tu propio peso. Establecer una rutina diaria de pocos (pero intensos) minutos. Entender cómo y porqué la fuerza muscular apoya el tratamiento y reduce significativamente los efectos secundarios y la mortalidad por cáncer es, en mi humilde opinión, la mejor forma de “engancharse” a un tratamiento que ya debería prescribirse junto con la quimioterapia. Si no tienes cáncer, empieza a entrenar fuerza. Si te han diagnosticado cáncer, empieza a entrenar fuerza. Si estás en mitad del tratamiento contra el cáncer, empieza a entrenar fuerza. Si necesitas entender y buscas inspiración, hazte fan de algunos perfiles profesionales impecables: Luna Couto, Mario Redondo, Ángel Meléndez o Javi Pinto.

TU BOCA

La mucositis casi me mata

No es literal, pero yo así lo sentí. Sólo 5 días después del primer ciclo de quimioterapia (en mi caso fue CHOP (Ciclofosfamida, Doxorrubicina, Vincristina, Prednisona)) sentía que se me iban a caer todos los dientes y tras el 4º ciclo tuve que ingresar por una mucositis grave que no me permitía comer prácticamente nada por culpa del dolor. Tuvimos que esperar casi 1 mes para volver a poner quimioterapia, lo que alargó el tiempo de tratamiento (y mi ánimo y mi ilusión) En este sentido, te recomiendo visitar a un dentista integrativo que entienda el proceso por el que vas a pasar y te realice una higiene oral suave y efectiva, que prepare tus mucosas, encías y dientes, sin procesos agresivos que se carguen la microbiota oral (todo lo contrario) – siempre antes de empezar

Si fumas, pide ayuda. El tabaco daña las mucosas y la microbiota oral, lo que aumenta el riesgo de mucositis e infecciones graves.

TU PIEL Y TUS MUCOSAS

Cuidarla como rutina de autoamor

La piel y las mucosas son “la pared” que separa el medio interno del ambiente exterior; cuidarlas es una forma de asegurar que nos protegen frente a los agentes externos. Durante la quimioterapia, ambas estructuras se dañan ya que sus células son “diana involuntaria” de estos fármacos. Si llegamos con la piel y las mucosas secas, irritadas o inflamadas, cada ciclo puede generar más molestias, fisuras, infecciones o pruritos. Revisa con tu equipo médico cualquier problema previo que tengas (dermatitis, eccemas, zonas más sensibles) y empieza a aplicar ruitas de autocuidado suaves y eficaces: hidrátate muy bien (bebe agua, infusiones, calditos bien gelatinosos), utiliza productos de higiene muy suaves y respetuosos con la microbiota de la piel, exponte al sol, pero evita quemarte y sé amable con ellas, no la dañes con un montón de productos llenos de químicos y perfumes de dudosa calidad. 

TU MICROBIOTA INTESTINAL

Guíate por tus sensaciones

El papel de la microbiota intestinal durante el tratamiento antineoplásico está siendo fruto de muchas investigaciones. Porqué dos personas con el mismo tratamiento responden de forma diferente a la quimioterapia puede deberse, en parte, al estado de su microbiota intestinal. Cuanto más diversa y rica en especies beneficiosas sea, mejor será nuestra inmunidad, nuestra resiliencia, nuestra respuesta farmacológica y nuestra resistencia a toxicidades gastrointestinales (como diarrea, estreñimiento o infecciones) ¿Es preciso hacerse un test de microbiota intestinal? En mi experiencia y a no ser que haya síntomas muy claros de parasitosis (sobre-crecimento de parásitos como Giardia, Entamoeba, …. en cuyo caso sí sería conveniente) no creo que sea el momento (se requiere tiempo para hacer un abordaje completo y preciso, y aun así, los resultados no tienen por qué ser totalmente concluyentes) Por lo tanto, mi apuesta sería empezar a entender cómo podemos mejorar la microbiota intestinal desde nuestros hábitos y nuestra alimentación. Eso, no tengas la menor duda, ya es un gran indicador de éxito. Empezar por ahí, sin agobio, disfrutando y con determinación.

TU ALIMENTACIÓN

“Acércate poco a poco a un patrón de alimentación que te sume durante el proceso”

¿Ahora qué como? Ahí empezó todo cuando me dijeron que me tenían que dar 9 sesiones de quimioterapia. En 2014 no había prácticamente información, ahora, sin embargo, la cosa es abrumadora. Si estás confundido, lo entiendo, no hay nada peor que leer que un alimento te puede matar cuando estás atravesando un proceso oncológico. Culpa, confusión, ansiedad, precariedad, insatisfacción, miedo, …. Mogollón de sentimientos que duelen por algo tan humano y necesario como comer. Y no, no es normal. Si estás en ese bucle infinito y doloroso, te invito a parar y reflexionar por unos minutos. En alimentación y cáncer no hay una única forma de hacer. Ni una verdad absoluta e irrefutable. Al menos de momento. Si ahora tu alimentación está basada en alimentos ultraprocesados (precocinados, salsas industriales, bollería, postres, refrescos, embutidos), tomas muy poca fibra (verdura, fruta, legumbres, semillas, frutos secos), abusas de los carbohidratos poco interesantes (pan blanco, macarrones, arroz blanco, patatas fritas, zumos de fruta, cereales azucarados, mermeladas) y nunca te sientes saciado ¡tenemos mucho margen de mejora! Así que, olvídate de “dietas estrictas” porque antes de llegar ahí (si es que lo necesitáramos) avanzar a poquito hacia un patrón más interesante es factible y muy, muy interesante.

Algunos parámetros importantes: metabolismo de la glucosa (glucosa, insulina basal, HOMA-IR, HbA1C, Fructosamina), perfil lipídico completo (colesterol total, HDL, LDL, no HDL, triglicéridos, ApoA, ApoB, lipoproteína (a)),

TUS HÁBITOS

“La baja laboral es una oportunidad para empezar a hacer todo aquello que la vida rápida no te permitía”

Quizás tengas que parar. Algunas personas siguen trabajando mientras se ponen quimioterapia (yo fui…. si ahora me pasara, no tengo ni idea qué haría, porque todo depende únicamente de ti y de tus circunstancias individuales puntuales) pero la mayoría hace un parón laboral. Demasiadas visitas al hospital, tratamientos demasiado largos (un ciclo de quimio puede durar desde 2 horas hasta 3 días), demasiadas incertidumbres, …. Aprovéchalo. Ojalá hubiera sido por otro motivo, pero la realidad es que parar es una oportunidad única para observarte y tomar acción si hay algo que quieras cambiar.

  • Si siempre cenas y te acuestas demasiado tarde…. Quizás ahora toque cambiarlo.
  • Si nunca tienes tiempo para salir a caminar…. Escoge el momento del día con más luz, y sal.
  • Si las meditaciones no cabían en tu ajetreado día a día… Dedica un ratito antes de dormir para probar.
  • Si no tenías tiempo de hacer vida social… Visitar aquella exposición o tomar una infusión con aquella amiga de repente sí tienen cabida.

No te agobies. Ni tienes que hacerlo todo. Ni tienes que empezar con todo a la vez. Simplemente visualiza y planifica mentalmente

TU FERTILIDAD

Tienes derecho a saber

En todos los casos. Da igual cómo de urgente sea iniciar el tratamiento con quimioterapia, pero tienes derecho a saber. La fertilidad no se ve afectada con todos los tratamientos, pero sí con muchos, por lo que el responsable médico tiene que plantear todas las opciones para preservar tu fertilidad desde el inicio. Te invito a escuchar un PODCAST super completo con la Dra Dolors Manau, Jefa de la Unidad de Reproducción Humana Asistida del Institut Clínic de Ginecología, Obstetricia y Neonatología (ICGON) – lo podéis escuchar en la página de la Fundación Josep Carreras (AQUÍ) En esta página también podéis descargaros un MANUAL DE FERTILIDAD con información valiosísima y explicada de forma muy sencilla. Espero que te ayude, de corazón a corazón.

TUS EMOCIONES

Todo lo que sientas, todo, tiene peso. Y todo, todo, pasa

Probablemente desde el día que te han dicho que van a tratarte con quimioterapia tu mundo se ha desordenado. De golpe la gente te mira con mucha pena. Quizás culpes a tu estrés de lo que te está pasando ¡mierda! “encima es culpa mía” Necesitas entender, necesitas una respuesta: “¿por qué a mí?” Y todo se agolpa en tu cabeza. Y lees sobre el origen emocional de la enfermedad. Y sientes que quizás es por ahí. Y todo cobra sentido, o nada. O se pierde. Y no entiendes nada. Y te haces la valiente porque, claro “tú eres super valiente y vas a poder con esto y con más” Y ya pierdes el derecho a la queja, a estar triste, a no poder más.  

Si estás ahí…. Respira, ponte música bonita, priorízate, haz fotos que brillen, observa las pequeñeces del día a día… y si sigues ahí, pide ayuda. Es un bálsamo… un bendito bálsamo. En YOUTUBE podrás encontrar una meditación que grabé una Navidad como regalo para ti y tus células, ojalá te ayude. La puedes escuchar aquí

Recuerda, YA es un buen momento para empezar. Prioriza… con calma y conocimiento. No tienes que hacerlo todo a la vez, ni siquiera tienes que hacerlo todo. Pero piensa en ti, ahora más que nunca. Si necesitas guía y compañía para hacerlo, no dudes en contar conmigo. Estaré encantada de abrazarte mientras lo hacemos 

¿Quieres que te ayude en tu proceso?

2 comentarios en «QUIMIOTERAPIA: Prepararnos»

  1. Excelente hoja de ruta para emprender un camino que no es fácil de transitar.
    Perfectamente explicado y con un tono emocional que hace fácil lo que se siente abrumador.
    Guía y tranquiliza. Dos aspectos fundamentales para transitar el tratamiento. Rutina y calma son dos herramientas básicas y tú las transmites clara y directamente.
    Gracias, Raquel

    Responder

Deja un comentario

Responsable: Raquel Sánchez Valera
Finalidad: Gestionar el comentario que dejes aquí después de leer el post.
Legitimación: Consentimiento del usuario
Destinatario: Los datos que me vas a facilitar a través de este formulario de contacto, van a ser almacenados en los servidores del proveedor de email y hosting, que  también cumple con la ley RGPD.
Derechos: Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en
consultas@raquelsanchezdietista.com así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control.
Información adicional: En https://www.raquelsanchezdietista.com/politica-de-privacidad/ de
www.raquelsanchezdietista.com, encontrarás información adicional sobre la recopilación y el uso de su información personal, incluida información sobre acceso, conversación, rectificación, eliminación, seguridad y otros temas.

Pásate por mi apartado de Gastroterapia y conoce recetas para cada momento

Turrón «tipo Jijona» con chocolate

A nadie le amarga un dulce. Estar en tratamiento oncológico no te prohíbe disfrutar de un trocito de turrón como éste… de hecho, no te prohíbe nada, pero está bien alimentarte para nutrirte y para satisfacer todos tus sentidos sabiendo que te estás regalando autocuidado. Y para eso… este turrón en Navidad.

Ver receta >>

Tortitas super fáciles

Llevan… HUEVO Y PLÁTANO 😅 Más fáciles no pueden ser…

Trituras 1 plátano y 2 huevos y vas echando un cucharón en una sartén ligeramente untada con AOVE o aceite de coco. Vuelta y vuelta. Primero una y luego la otra. Y así hasta que acabes. Remata con chocolate >85% fundido y un toque crunchi y fresquito a base de nueces y granada.

Y ya ves que con muy poca cosa haces un desayuno bien denso y energético. Y bueno, muy muy muy bueno.

Ver receta >>

Tartar vegetariano

De esas recetas que las piensas y cuando las haces superan todas tus expectativas. Y las piensas pensando en esas personas que necesitan incluir más

Ver receta >>

Descarga tu EBook

Y recibe además contenido exclusivo para ti

Responsable: Raquel Sánchez Valera
Finalidad: Entregarte el EBook y apuntarte a mi lista de suscripción
Legitimación: Consentimiento del usuario
Destinatario: Los datos que me vas a facilitar a través de este formulario de contacto, van a ser almacenados en los servidores del proveedor de email y hosting, que  también cumple con la ley RGPD.
Derechos: Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en
consultas@raquelsanchezdietista.com así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control.
Información adicional: En https://www.raquelsanchezdietista.com/politica-de-privacidad/ de
www.raquelsanchezdietista.com, encontrarás información adicional sobre la recopilación y el uso de su información personal, incluida información sobre acceso, conversación, rectificación, eliminación, seguridad y otros temas.