| Selenio |
Antioxidante esencial para una respuesta inmune óptima, que influye tanto en la inmunidad innata como en la adquirida. Un déficit deteriora la producción de anticuerpos y hace que los virus puedan mutar a formas más virulentas |
Nueces de Brazil (1-2 al día más que suficiente), levadura de cerveza, germen de trigo, carne, pescado, marisco |
| Cobre |
Ayuda a que los Linfocitos T tengan una respuesta correcta. Un déficit y un exceso alterarían la modulación del S.I. También tiene función antioxidante, imprescindible para el control de la inflamación |
Marisco, frutos secos, semillas, cereales integrales, legumbres, algas |
| Zinc |
Ejerce una multitud de efectos sobre numerosos tipos de células inmunitarias, y tiene un efecto directo en la función de los fagocitos. Influye en la inmunidad innata y adquirida, apoya la respuesta de los linfocitos T, ayuda a mantener la integridad de la piel y las mucosas. Un déficit afectaría, entre otros, a la actividad de las células Natural Killer (NK) – pero ojo, un exceso mantenido puede provocar déficit de cobre y perjudicar así la función inmunitaria (no suplementar por «libre») |
Marisco, carne, semillas de calabaza, semillas de sésamo |
| Hierro |
Es un mineral esencial para el funcionamiento de todas las células del sistema inmune. Tanto la deficiencia como el exceso pueden resultar problemáticos; el hierro no debe suplementarse “para las defensas” sin valorar previamente la necesidad |
Carne, pescado, marisco, legumbres |
| Vitaminas B6, B9, B12 |
Participan en proliferación celular, síntesis de ADN y diferentes procesos necesarios para la formación y función de las células inmunitarias (especialmente NK y Linfocitos T) |
Carne, pescado, marisco, hígado, germen de trigo, avellanas, nueces, semillas de girasol, legumbres, vegetales de hoja verde, frutos secos |
| Vitamina C |
Participa en diferentes funciones de la inmunidad innata y adaptativa y actúa además como antioxidante. Tiene un papel importante en la actividad de las células Natural Killer (NK) y en la proliferación de los Linfocitos. |
Pimiento rojo crudo, perejil, kiwi, cítricos, papaya, fresón, coles de Bruselas (al dente) |
| Vitamina A |
Tiene un papel muy importante en la respuesta de los Linfocitos T. Una deficiencia de esta vitamina deteriora la inmunidad innata, induce inflamación, potencia las condiciones inflamatorias existentes y afecta la capacidad de defenderse contra los invasores |
Hígado, zanahorias, calabaza, espinacas, canónigos, boniato, mango, caqui, albaricoque |
| Vitamina E |
Optimiza y mejora la respuesta inmune por medio de las células linfocitos T. La suplementación de personas de edad avanzada podría mejorar la función inmunológica general. |
Semillas de girasol, avellanas, almendras, piñones, nueces
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| Vitamina D |
Participa en la regulación de numerosas funciones de la inmunidad innata y adaptativa. La deficiencia debe prevenirse y corregirse, especialmente en personas con factores de riesgo. Los niveles bajos de vitamina D se han asociado en estudios observacionales con un mayor riesgo de determinadas infecciones, enfermedades autoinmunes y algunos cánceres |
Nuestro organismo puede sintetizar vitamina D mediante la exposición de la piel a radiación UVB del SOL, aunque esta capacidad varía según la época del año, latitud, edad, pigmentación de la piel y otros factores
Alimentos ricos en Vitamina D: pescado (aceite de hígado de bacalao, arenque crudo, sardina cruda, boquerón crudo) huevos, níscalo crudo, champiñón crudo, lácteos fortificados con VitD
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2 comentarios en «El sistema inmune ¿qué es y cómo se cuida de verdad?»
Olé Raquel, menuda página bien definida y con mucho talento. Enhorabuena!!🫶
Muchas gracias Silvia!