Neutropenia ¿qué podemos hacer?

Uno de los efectos secundarios que más preocupan durante la quimioterapia es la NEUTROPENIA. No solo porque puede obligar a retrasar tratamientos o reducir dosis de los fármacos, sino porque también aumenta el riesgo de infecciones y supone una importante fuente de estrés para muchas personas. 

Te invito a leer un post que compartí hace un tiempo sobre las emociones que sentimos cuando «no llegamos al tratamiento por neutropenia» (AQUÍ)

De ese miedo y desesperación, me encuentro a muchas personas buscando fórmulas mágicas que, en la mayor parte de las veces, sólo nos hacen perder tiempo y dinero… tiempo y dinero que podríamos estar ocupando en descansar, disfrutar de la tregua y ponernos más «fuertacos» para permitir a la médula ir haciendo su trabajo sin más estrés. 

La realidad es que la evidencia científica disponible todavía es super limitada y, en muchos casos, mucho menos sólida de lo que sugieren algunos mensajes que circulan en internet. En este artículo vamos a revisar qué sabemos realmente a día de hoy y qué podemos hacer. 

¿QUÉ ES LA NEUTROPENIA Y POR QUÉ OCURRE?

Los neutrófilos son un tipo de glóbulo blanco fundamental para defendernos frente a bacterias, hongos y otros microorganismos. Muchos tratamientos oncológicos, especialmente la quimioterapia, actúan sobre células que se dividen rápidamente. El problema es que la médula ósea, donde se producen los neutrófilos, también contiene células de rápida división. En consecuencia, tras cada ciclo de tratamiento puede producirse una caída temporal del número de neutrófilos circulantes. Cuando esa disminución es suficientemente importante hablamos de neutropenia.

La intensidad y duración de la neutropenia dependen de muchos factores:

  • Tipo de tumor
  • Esquema de tratamiento
  • Edad
  • Estado nutricional del paciente
  • Función medular previa
  • Uso de tratamientos previos
  • Presencia de infecciones
  • Características individuales de cada persona

¿Por qué es impactante? La principal consecuencia de la neutropenia es un aumento del riesgo de infecciones. Cuando los neutrófilos disminuyen de forma importante, el organismo pierde parte de su capacidad para responder frente a microorganismos que normalmente controlaríamos sin dificultad, por lo que es más fácil coger un resfriado, una infección pulmonar, una reactivación vírica, … Además, la neutropenia puede provocar:

  • Retrasos entre ciclos de tratamiento
  • Reducciones de dosis de quimioterapia
  • Ingresos hospitalarios
  • Uso de antibióticos
  • Necesidad de factores estimulantes de colonias granulocíticas (G-CSF) – Filgrastim (Zarzio, Neupogen, Accofil, …) 
  • Mayor ansiedad e incertidumbre durante el tratamiento

Por este motivo, la prevención y el manejo adecuado de la neutropenia son aspectos fundamentales en el abordaje oncológico. 

¿Cómo se aborda médicamente? A día de hoy, el manejo estándar sigue basándose principalmente en medidas médicas y farmacológicas:

  • Factores estimulantes de colonias granulocíticas (G-CSF) – inyecciones subcutáneas de Filgrastim
  • Antibióticos cuando están indicados
  • Valoración individual del riesgo de neutropenia febril
  • Ajustes de dosis o intervalos de tratamiento
  • Monitorización con analíticas periódicas

ALIMENTACIÓN, INMUNONUTRICIÓN Y MICROBIOTA

LO QUE SÍ SABEMOS

Mantener un adecuado estado nutricional es probablemente la intervención nutricional más importante. La evidencia disponible insiste en que prevenir y tratar la malnutrición debe ser una prioridad durante el tratamiento oncológico. Un aporte insuficiente de energía y proteínas puede afectar negativamente a la recuperación global del organismo y a la tolerancia a los tratamientos.

Por tanto, más que buscar «alimentos que suban los neutrófilos», el objetivo debe ser:

  • Cubrir necesidades energéticas (aportar suficientes kcal)
  • Mantener masa muscular (aprotar suficiente proteína y estimular al músculo con ejercicio)
  • Evitar pérdidas de peso involuntarias (manejar alteraciones como náuseas, diarreas o falta de apetito)
  • Corregir déficits nutricionales (para lo cual las analíticas deben ser completas y, si se necesita, abordar con suplementación)

Recuerda que EN ESTA ENTRADA DEL BLOG te hablo de a importancia de mantener un ESTADO NUTRICIONAL óptimo antes y durante la quimioterapia.

¿FUNCIONA LA INMUNONUTRICIÓN?

La inmunonutrición incluye fórmulas enriquecidas con nutrientes como Omega-3, Arginina, Glutamina, Nucleótidos o Vitaminas antioxidantes. 

Los estudios disponibles muestran algunas mejoras en marcadores inflamatorios y ciertos indicadores de toxicidad, pero por el momento no existe evidencia suficiente para afirmar que reduzcan la neutropenia, las infecciones o la necesidad de usar G-CSF. Podrían ayudar a recuperar el estado nutricional en caso de déficits o carencias, y de esta forma, indirectamente, sí minimizar el riesgo de nuetropenia, sin embargo no se recomienda su uso de forma rutinaria con el objetivo específico de prevenir o tratar la neutropenia. 

¿TENGO QUE HACER DIETA NEUTROPÉNICA?

Esto lo vamos a hablar y a ver con más detalle en otra entrada… ¿te parece? Pero la respuesta corta es: GENERALMENTE NO.

NOVEDAD: YA TIENES EL ARTÍCULO SOBRE DIETA NEUTROPÉNICA EN EL BLOG (aquí)

EL PAPEL DEL EJERCICIO FÍSICO

Si hay una intervención no farmacológica con beneficios claros durante el tratamiento oncológico, esa es el ejercicio físico adaptado. 

Ahora bien, de momento, siendo totalmente rigurosos, los estudios actuales no han demostrado de forma consistente que el ejercicio reduzca la duración o severidad de la neutropenia. Lo que sí muestran es:

  • Menos hospitalizaciones
  • Mejor condición física
  • Mejor calidad de vida
  • Mejor tolerancia al tratamiento
  • Menor fatiga
  • Menor deterioro funcional

Algunos estudios sugieren además una posible reducción indirecta de complicaciones relacionadas con la neutropenia, aunque esta hipótesis todavía necesita confirmación. Los programas que han mostrado mejores resultados combinan:

  • Ejercicio aeróbico
  • Entrenamiento de fuerza
  • Supervisión profesional
  • Adaptación individual al estado clínico

Por tanto, aunque no podemos prometer que el ejercicio aumente los neutrófilos, sí podemos afirmar que es una de las herramientas más útiles para atravesar el tratamiento en las mejores condiciones.

LA IMPORTANCIA DEL MICROBIOMA

Ésta es probablemente una de las áreas más interesantes de investigación actual. Diversos estudios han observado que las personas con neutropenia prolongada presentan con frecuencia alteraciones importantes en la microbiota intestinal. Es que me flipa esta tema (y se nota)

La quimioterapia y los antibióticos pueden reducir la diversidad bacteriana y favorecer desequilibrios que parecen relacionarse con más riesgo y severidad de mucositis, de infecciones y una recuperación más lenta de los neutrófilos. 

Aunque todavía no disponemos de protocolos estandarizados para modificar la microbiota y acelerar la recuperación hematológica, cada vez existe más interés en estrategias como el uso de probióticos, prebióticos, postbióticos y modulaciones dietéticas que favorezcan la diversidad y riqueza de la microbiota intestinal. 

¿SIRVEN LOS PROBIÓTICOS?

La evidencia actual respalda el uso de probióticos para mejorar las diarreas asociadas al tratamiento y la producción de ácidos grasos de cadena corta; aunque no han demostrado reducir la neutropenia de forma directa, su capacidad para mejorar la diversidad microbiana podría, de forma indirecta, apoyar el proceso de recuperación. 

En personas con inmunosupresión profunda siempre habrá que valorar cuidadosamente el balance riesgo-beneficio. 

SUEÑO, ESTRÉS Y TERAPIAS CUERPO-MENTE

El sueño y el estrés tienen una enorme influencia sobre la salud global. Esto es indudable e innegable. Sin embargo, si buscamos específicamente estudios sobre neutropenia y descanso/calma encontramos muy pocos datos de interés. 

Actualmente no existen evidencias sólidas que demuestren que terapias como mindfulness, yoga, técnicas de respiración, meditación o intervenciones sobre el sueño reduzcan directamente la neutropenia o aceleren la recuperación de los neutrófilos. Existen algunos estudios preliminares en los que se ha observado un aumento de leucocitos tras varias semanas de práctica de Qigong, aunque la calidad metodológica de los estudios es baja por el momento. 

Aun así, estas herramientas pueden resultar útiles para:

  • Mejorar la calidad de vida durante el tratamiento
  • Reducir los niveles de ansiedad
  • Mejorar el descanso nocturno
  • Favorecer la adherencia al tratamiento

Por tanto, pueden y deben formar parte de una estrategia integral de apoyo al paciente… y quién sabe si en unos años vamos a tener publicaciones que confirmen lo que muchos sospechamos. 

FITOTERAPIA Y SUPLEMENTOS

Éste es probablemente uno de los temas que más interés general. Semanalmente recibo preguntas sobre «qué suplementos me puedo tomar para subir mis neutrófilos» y publicaciones super dudosas sobre suplementos y neutropenia (basadas en estudios de muy baja calidad y hechos, además, en población sana) Esto acaba generando mucho malestar sintiendo que la neutropenia me está pasando por no tomar cientos de suplementos… y no… no es así… lamentablemente. Cuando tenemos resuelto el ESTADO NUTRICIONAL, la MICROBIOTA INTSTINAL, el DESCANSO y el EJERCICIO FÍSICO, podemos darle una vuelta a la suplementación, siempre entendiendo los límites que tiene y tu caso individual. 

LACTOFERRINA

Uno de los suplementos más interesantes en el contexto oncológico. En niños con cáncer hematológico (leucemias, linfomas) en tratamiento con quimioterapia, varios estudios sugieren que puede ayudar a preservar la microbiota intestinal y a reducir la incidencia de neutropenia febril, con un perfil de seguridad muy favorable. 

Por el momento no tenemos estudios equivalentes en adultos, pero se trata de una intervención muy prometedora y generalmente libre de riesgos. 

ASTRÁGALO (ASTRAGALUS MEMBRANACEUS)

Las fórmulas de medicina tradicional china que contienen astrágalo son una de las intervenciones más estudiadas para manejar la neutropenia (reducción aproximada del 48% de incidencia de neutropenia en algunos metaanálisis) Algunos ensayos realizados principalmente en China muestran:

  • Menor incidencia de neutropenia
  • Menor anemia
  • Menor trombocitopenia
  • Mejor calidad de vida

Sin embargo, existen limitaciones importantes: los estudios realizados tienen riesgo de sesgo, se han hecho con fórmulas complejas que contienen varias plantas y es difícil extrapolar los resultados a otros contextos diferentes a los de los estudios. Por lo tanto, se trata de una línea prometedora, pero todavía insuficiente para recomendar su uso generalizado (a todas las personas en todos los casos) 

HONGOS MEDICINALES

Hongos como Reishi o Coriolus han mostrado posibles beneficios sobre calidad de vida y algunos parámetros inmunológicos. Sin embargo por el momento no tenemos datos consistentes para neutropenia ni han demostrado reducir infecciones ni retrasos en los tratamientos. Por eso no se hacen recomendaciones generales ni específicas para tratar la neutropenia, sin bien pueden resultar muy interesantes en otros contextos o con otros objetivos. 

ALFALFA (MEDICAGO SATIVA)

En fitoterapia, al alfalfa se ha utilizado durante décadas como remineralizante, fuente de vitaminas y minerales o apoyo en anemias leves (es rica en hierro, magnesio, calcio, folatos, vitamina K y carotenoides) Por esta razón se le ha relacionado como un suplemento interesante para «estimular la fabricación de células de la sangre» y mejorar así situaciones como la neutropenia. Existe algún trabajo antiguo (in vitro o en animales) donde extractos vegetales (entre ellos la alfalfa) han sido estudiados para modular la actividad del sistema inmune; el problema es que estos estudios no están hechos en personas con cáncer en tratamiento con quimioterapia (y que no se mide ninguna recuperación de neutropenia clínica) 

Por esta razón, al menos hasta la fecha, no hay estudios clínicos en humanos que hayan demostrado que la alfalfa prevenga o trate la neutropenia inducida por quimioterapia. 

OTRAS TERAPIAS

VITAMINA C INTRAVENOSA

Es probablemente una de las terapias complementarias más populares en oncología integrativa. 

Por el momento, los estudios disponibles no han demostrado que reduzca la duración de la neutropenia, la fiebre neutropénica, el uso de G-CSF, ni los retrasos de tratamiento. Algunos trabajos sugieren mejoras en síntomas y calidad de vida, pero no específicamente en la recuperación hematológica

OZONOTERAPIA

La ozonoterapia ha mostrado algunas señales prometedoras en estudios pequeños. 

Existen trabajos que sugieren una posible reducción de la leucopenia y de la toxicidad asociada a determinados tratamientos, así como mejoras en algunos parámetros inmunológicos. Por el momento la evidencia sigue siendo escasa y heterogénea, por lo que aunque prometedora, de momento sería una terapia experimental para el tratamiento de la neutropenia. 

HIPERTHERMIA, ONCOTHERMIA

La hiperthermia es una herramienta cada vez más utilizada como complemento para potenciar determinados tratamientos oncológicos. 

La evidencia disponible muestra beneficios potenciales sobre la respuesta tumoral y la eficacia de la radioterapia y la quimioterapia, lo cual es super maravilloso. Sin embargo, por el momento, no se ha demostrado que reduzca la incidencia de neutropenia ni que acelere la recuperación de los neutrófilos. 

HIDROTERAPIA, SAUNA Y BAÑOS FRÍOS

Últimamente estas terapias también han crecido en popularidad para tratar la neutropenia, sin embargo no existen estudios clínicos que permitan recomendar estas intervenciones para prevenir o tratar la neutropenia inducida por quimioterapia. 

OJO: esto no significa que sean necesariamente perjudiciales. Significa que, simplemente, no tenemos datos que demuestren un beneficio clínicamente relevante sobre los neutrófilos. 

MI CONCLUSIÓN

La NEUTROPENIA es una complicación habitual durante el tratamiento oncológico, especialmente con quimioterapia (aunque no sólo) A pesar de lo frecuente, no deja de ser un fastidio por muchas razones… la primera, y diría que la más agobiante, es la de pensar que «lo estoy haciendo todo bien y no llego al tratamiento lo suficientemente preparado» Pero ya veis y sabéis que este proceso no es siempre lineal y mucho menos 100% controlable. Saber moverse en la incertidumbre es algo que nos va a permitir fluir y llevar de forma mucho más calmada todo el tratamiento. 

En mi abordaje siempre intento varias cosas: 

  1. Reducir el riesgo: para ello, trabajar el estado nutricional desde el principio (lo antes posible), reponer déficits de vitaminas y minerales, re-equilibrar la microbiota intestinal y apostar por un trabajo de fuerza que mejore la función muscular es la base. Dormir y tomar el sol, también. 
  2. Diseñar estrategias que minimicen el daño a las células sanas durante los tratamientos: siempre que sea posible, establecer ayunos o dietas que simulen el ayuno podrían reducir la toxicidad de las células sanas
  3. Aprender a fluir: antes que suplementar, me parece imprescindible disponer de herramientas para salir del sobrecontrol en un proceso que es de todo menos lineal y perfecto. Si hoy no se puede, pues intentamos entender si hay algún por qué que esté en nuestras manos y poner acciones correctivas y preventivas. Y si no… pues respirar y esperar, que con los G-CFS va a mejorar seguro
  4. El uso de lactoferrina y algunas fórmulas con Astragalus podrían ayudar a mejorar el contexto biológico en el que se produce la recuperación de los neutrófilos, aunque todavía se necesiten estudios más sólidos para saber hasta qué punto lo hacen realmente

En cuanto al resto de SUPLEMENTACIÓN y de TERAPIAS COMPLEMENTARIAS para mejorar la NEUTROPENIA, cabe decir que «la ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia» – que no existan estudios clínicos que demuestren un efecto, no implica necesariamente que ese efecto no exista. O que el beneficio no se pueda obtener de forma indirecta por mejorar otros aspectos fisiológicos durante el tratamiento. Por lo que, en la prudencia de no volverse loco y querer hacerlo todo a la vez, la curiosidad y la individualización sin riesgos, siempre será tu derecho. 

¿Quieres que te ayude en tu proceso?

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